Compré el calefactor Insta Heater en noviembre de 2020, ya que vi el anuncio en la tele y me pareció una solución ideal para usarlo en el baño y en mi habitación antes de irme a dormir o mientras estaba trabajando o viendo alguna serie en el ordenador.

En el anuncio lo pintan como un calefactor de tamaño reducido, que puedes enchufar en cualquier parte y que además calienta toda una habitación sin problemas. Me pareció ideal para mi, que vivo sola y no tengo calefacción central y pensé que me sería útil.

Pues bien, desde que me llegó, debo decir que es un invento absolutamente genial. El principal uso que le doy, no solo en invierno, es el de calentar mi baño cuando me estoy duchando. Se acabó el salir titritando mientras estoy mojada (soy muy friolera, la verdad). Calienta una barbaridad en unos segundos, y se agradece un montón. Había probado otros calefactores y como tardaban mucho en calentar la habitación, dejé de usarlos, pero Insta Heater en cambio es potente, eficaz y sobretoto ¡rápido!

Durante los meses de más frío, ha sido mi compañero de piso más preciado. En mi habitación, pongo insta heater en el enchufe, y gracias a su mando a distancia lo enciendo y apago tanto desde el ecritorio como desde la cama, regulo su temperatura y su intensidad de aire, y en todo momento me siento muy confortable. No puedo pedirle nada más a un aparato tan pequeño y económico. 

Por todo ello, a los que todavía no lo tenéis, os recomiento sinceramente que compréis una o dos unidades, sobre todo si lo encontráis a buen precio, ya que os salvará del frío sin tener que gastaros una fortuna y estoy segura de que quedaréis muy, pero que muy satisfechos con él.

Ya me diréis 😉